Como leer etiquetas y no volverte loca en el intento

Estás en el súper y te acercas a los lácteos. Tomas un yogurt griego (obvio, por la proteína) y lo primero que haces es checar la fecha de caducidad para ver si durará toda la semana, ¿no? Lo volteas para ver si contiene azúcar, aceite de palma, gluten o ingredientes que no debemos consumir en exceso. Y, ¡claro! No olvidemos checar calorías, grasas saturada, grasas trans y todo tipo de grasas. Quizás lo comparas con algún otro producto y fácilmente identificas cuál es mejor para ti.

Sin embargo, a veces no dominamos el arte de identificar lo que es bueno – o no – para la piel. Por años no prestamos atención a los cosméticos que nos aplicamos, pero tu piel es el órgano más grande de tu cuerpo y debes cuidarlo con el skincare correcto para ti. Por eso, te daremos algunos tips de cómo leer las etiquetas en tus cosméticos.

  1. No te dejes enamorar por palabrería

“Hipoalargénico”, “no comodogénico” e, incluso, “sin gluten” son algunas de las palabras que leemos constantemente en cosméticos y que, verdaderamente, nos enganchan. Cada piel es única y quizás, un producto que dice ser hipoalargénico también puede tapar tus poros o irritar tu piel con su fragancia. Aunque estas afirmaciones son atractivas, no puedes confiar ciegamente en que te servirá a ti.

  1. Lee hasta el final

Los ingredientes siempre aparecen en orden decreciente según su concentración. Esto no significa que los primeros sean los ingredientes activos ya que algunos ingredientes no necesitan estar presentes en gran cantidad para ser efectivos. Además, es importante buscar componentes alérgenos, ya que aparecen si están en concentraciones mayores al 0.001% y, por ende, pueden estar al final.

  1. ¿Natural o fake?

Acéptalo, has intentado leer alguna de tus cremas pero tiras la toalla cuando llegas a aquellas palabras impronunciables como “isohexadecane” u otro ingrediente que contiene números y suena a experimento científico como “PEG-310” o “nylon-12”. Todos estos componentes que se escuchan tan complejos son sintéticos. Si no lo puedes pronunciar, ¿por qué te lo pondrías?

  1. Nada es para siempre

Así de simple, las cremas caducan y la etiqueta de cosméticos debe indicar el plazo de conservación después de la apertura. Este suele venir como un símbolo de un tarrito abierto con un número en el interior seguido por una M (meses). Te recomendamos que, al estrenar algo, escribas en el envase la fecha en que lo abriste.

  1. Los pros y cons de los conservadores

Al elegir productos “libres de conservadores” debes ser consciente de que su vida útil será corta ya que cualquier cosmético necesita alguna sustancia para impedir que se eche a perder rápido. Si bien los parabenos o el fenoxietanol son los conservadores más típicos, te sugerimos que los expulses de tu tocador ya que son tóxicos y perjudiciales para tu salud. Mejor busca conservadores naturales como el ácido salicílico o el alcohol bencílico.

Por: Daniela Abusaid